De todas las variedades de la menta, esta
es la de sabor y aroma más fuerte.
Híbrido de Mentha aquatica y Mentha
viridis, fue cultivada por primera vez en
1750. Las dos formas principales cultivadas
son la menta negra, que tiene las hojas
y los vástagos de color violáceo
y la menta blanca, que tiene hojas verdes
y un gusto más suave. Se utiliza
en los mismos platos que la menta: para
condimentar, en salsas de yogur, en asados,
ensaladas o como decoración. También
está presente en la coctelería.