Ambas, muy
parecidas, proceden de las costas africanas.
El color negro o muy oscuro del lomo y los
laterales la hacen inconfundible frente
al resto de las merluzas. A esta característica
se suma su pequeño tamaño,
como forma de comercialización más
habitual, ya que no suele superar los 2
Kgs. de peso y, además, su venta
se encuentra muy localizada en los mercados
del sur de España.