El pollo es, con diferencia, el
ave más consumida debido
a su gran versatilidad en la cocina
y a su económico precio.
Básicamente se pueden diferenciar
dos tipos de pollo en función
del método de cría:
El pollo industrial o de granja
y el pollo rural, campero o de
grano. Aunque estos últimos
resulta muy difícil encontrarlos
ya que el coste productivo es
mucho más elevado que el
de granja, dado que el pollo rural
es alimentado con grano y en espacios
libres requiere más tiempo
para alcanzar el peso de sacrificio.
Su carne es más sabrosa
que la del pollo industrial, tiene
menos grasa y resulta más
firme.
El pollo industrial se cría
de forma intensiva y se engorda
rápidamente con piensos,
llegando a alcanzar el kilo de
peso en tan solo tres meses. De
este modo, se ha conseguido abaratar
mucho el producto y satisfacer
así la gran demanda que
existe. La carne, de color más
pálido, presenta un sabor
y un aroma menos pronunciados.
También se pueden diferenciar
otros tipos en función
del sexo y la edad en el momento
del sacrificio, aspectos que determinan
las características organolépticas
de la carne.
- El pollo Picantón,
es el ejemplar que se sacrifica
con un mes de edad y unos 500
g de peso. Presenta una carne
tierna poco sabrosa.
- El pollo tomatero,
se sacrifica cuando alcanza un
peso entorno a los 500-1000 g,
proporcionando una carne firme,
delicada y de buen sabor.
- El capón.
es el ejemplar macho castrado
y sobrealimentado, sacrificado
con un peso de 3-3,5 k. Presenta
gran cantidad de grasa entreverada,
de forma que resulta una carne
más tierna, sabrosa y aromática
que los anteriores.