Es la especia más cara del mundo. Su
laborioso proceso de secado, el que los estigmas
del azafrán sean muy ligeros (1.200
estigmas pesan apenas 10g), y el que deban
ser recogidos a mano, constituyen los factores
que justifican su elevado coste. Originario
de Asia menor los egipcios y romanos lo utilizaban
con los alimentos y los vinos, como tinte
y para los perfumes. Fue introducido en España
por los árabes en el siglo IX. En las
tierras de la Mancha tuvo su mayor auge, en
la actualidad está considerado como
el mejor del mundo por su aroma y calidad
de coloración.
En España es un ingrediente clave de
los platos de pescado y arroz, como la zarzuela
y la paella. Hoy en día España
e Irán son los mayores productores,
contabilizando juntos para más el de
80% de la producción mundial.