| ELABORACIÓN:
Coger 2 hojas de gelatina y remojarlas bien
en un recipiente que las cubra de agua fría.
Batir las frambuesas hasta que consigamos
un puré fino. De cara a la presentación
del postre, guardar 3 o 4 frambuesas "majas"
por ración en la nevera.
Calentar con un fuego bajo una parte de este
puré e ir añadiendo las hojas
de gelatina ya reblandecidas y escurridas
poco a poco, removiendo al mismo tiempo, para
que queden bien disueltas. Añadir el
azúcar al gusto.
Sacar del fuego y añadir el resto del
puré para equilibrar la temperatura.
Colarlo bien (con un colador fino) hasta que
se elimine la máxima cantidad posible
de pepitas de las frambuesas batidas y quede
un puré fino y sin "tropezones".
Dejarlo enfriar bien en la nevera.
Llenar el sifón con el puré
enfriado, ponerle una carga de aire, agitar
bien y volver a introducir en la nevera.
A la hora de la presentación, servir
en un bol la espuma. Decorar por encima con
las frambuesas reservadas y añadir
una cantidad equivalente al tamaño
de la espuma de helado de vainilla.
La combinación de la espuma con el
helado: Genial!
Javier |